El buen comunicador se caracteriza por su capacidad de transmitir un mensaje “de una forma correcta, entendible, natural, activa y efectiva a un público determinado.” Daniel Ureña, Socio y Director General de MAS Consulting Group y responsable de la Escuela Práctica de Comunicación Política del Instituto Atlántico de Gobierno (IADG), defiende que “cualquier persona con un buen entrenamiento podría ser un buen comunicador”.

Comunicación Política y Liderazgo Público será el título del primer curso que impartirá Ureña en el IADG los próximos días 20 y 21 de mayo. Dos conceptos inseparables para este experto en asuntos públicos: “Los buenos líderes también deben ser buenos comunicadores. No hay que olvidar que hoy la política es mucho más que la gestión, es la generación de confianza en torno a un proyecto y unas ideas y, por tanto, la comunicación es una parte crucial”.

 

Comunicación por profesionales y no sólo en tiempo de elecciones

“A pesar de que poco a poco los partidos políticos en España se han dado cuenta de que una estrategia de comunicación a largo plazo es esencial para su buen desempeño, todavía se cometen algunos errores”.

El problema principal para Ureña “es mantener la idea de que la comunicación es solo necesaria en periodos electorales o en momentos de crisis. Hoy en día vivimos en un mundo hiperconectado en el que los ciudadanos ya no dependen solo de los medios de comunicación tradicionales para estar informados. Por tanto, los actores políticos, los gobiernos, los partidos, etc. tienen que acudir a los espacios donde está la gente y no al revés”.

“Otro de los errores más comunes es delegar las tareas de comunicación política a personas sin formación en este ámbito.  No obstante, en los últimos años la profesionalización de la comunicación política es una tendencia en alza y son cada vez más los expertos y profesionales de esta materia que están trabajando en gobiernos, instituciones y partidos, por lo que algo está cambiado en la comunicación política de nuestro país”, concluye.

 

Habilidades del buen portavoz

Con respecto a las habilidades que serían necesarias en un buen portavoz, Daniel Ureña sostiene que “además de cuestiones de vocabulario y oratoria” serían necesarias “confianza y seguridad” destrezas que “se pueden trabajar y entrenar”.

Para ello recomienda “cursos de formación de portavoces, de oratoria, de preparación de debates o de media training”.  Programas como este Curso en Comunicación Política y Liderazgo Público del IADG, resultan una oportunidad provechosa “no sólo para periodistas o publicistas, también para funcionarios, cargos electos, politólogos, sociólogos, economistas, abogados y cualquier persona relacionada con el ámbito político”.

Igualmente, el programa ofertado por el IADG es clave en la formación de “cualquier persona interesada en el mundo de la política y de la comunicación que quiera conocer las principales herramientas para comprender cómo se construye una buena estrategia y cómo se lleva a cabo”.