Sebastián De la Calle, alumno IADG

Al entrar en la Bahía de Cádiz vemos una ciudad construida sobre rocas centelleantes, como una hilera de marfil que se eleva sobre el mar zarco. La pequeña península fue ocupada por los fenicios, los cartagineses, los griegos, los visigodos, los romanos, y los árabes y, durante unos días, nos acogió a los alumnos del Instituto Atlántico de Gobierno.

Leonardo Da Vinci señalaba que “La práctica siempre debe ser edificada sobre la buena teoría”. Siguiendo sus palabras, al finalizar el primer módulo de “Gobierno, Instituciones y Valores Atlánticos”, los alumnos del IADG tuvimos la extraordinaria oportunidad de realizar un programa cultural para poner la teoría en práctica.  Para ello, qué mejor lugar que Cádiz. La ciudad donde se fusionan lo atlántico y lo mediterráneo, donde nació nuestra querida Constitución de 1812 y donde se respira Historia a cada paso que das; en cada una de sus calles estrechas y sus plazas rebosantes de salero, donosura y simpatía.

Durante esta visita, pude comprobar lo que llevaba dos meses sospechando: el IADG no es sólo un programa de formación de post-grado, sino un programa integral de enriquecimiento académico a la par que personal.

En este viaje hemos vivido momentos que se han convertido ya en recuerdos iIMG_0588nolvidables: las cenas coloquio con el embajador Javier Rupérez sobre valores atlánticos o la visita al Oratorio de San Felipe Neri con el magistral Xavier Reyes y sus explicaciones.

Hemos paseado por la historia del Cádiz de la Constitución de 1812, su plaza de San Antonio, su barrio del mentidero o su alameda Marqués de Comillas. Hemos comido con ilustres personajes como Cayetana Álvarez de Toledo, que nos recordó que todos somos libres e iguales. Hemos charlado con Teófila Martínez, que derrocha un entusiasmo contagioso de fuerza e implicación con la política y no olvidaré nunca la emocionante visita a la Base Naval de Rota y la generosa acogida de sus mandos, con charlas formativas y con la exploración de los buques.

Estos son sólo algunos de los recuerdos que hemos compartido mis compañeros y yo. IMG_0821Al acabar este viaje, uno está agradecido por haber podido compartir estos momentos y, sobre todo, por haber tenido la oportunidad de vivir la historia.

La Historia es el estudio del pasado para comprender el presente y mejorar el futuro. La Historia nos transmite habilidades específicas. Nos enseña cómo formular preguntas, cómo buscar respuestas y cómo pensar de manera lógica. Es evidente, por tanto, que el conocimiento de la Historia es una necesidad social de las civilizaciones. Ella nos proporciona nuestra identidad. Nos ayuda a encontrarnos cuando nos preguntamos quiénes somos y cómo es que somos así.

Por ello, ¿qué hemos aprendido de nuestra Historia en Cádiz? Por decirlo brevemente, tenemos la obligación de defender los valores atlánticos. Lo decisivo no es la edad, sino la educada capacidad, la madurez y la serenidad para mirar de frente las realidades de la vida, para soportarlas y para estar a su altura.

Nuestras ideas son nuestros anteojos y, gracias al IADG, junto a todo el equipo de Cádiz, podemos afirmar que los nuestros han sido renovados para defender esos, los valores atlánticos.