Formado en Ciencias de la Información, antes de cursar el Máster en Gobierno, Liderazgo y Gestión Pública del Instituto Atlántico de Gobierno (IADG), Gonzalo Cabello de los Cobos trabajó en el Ayuntamiento de Madrid como coordinador del Gabinete de la Alcaldesa. “Respecto a mi orientación profesional nada ha cambiado. Sigo queriendo hacer las mismas cosas que antes, sólo que ahora – después de cursar el máster- tengo mucho más que aportar y una perspectiva distinta y más abierta de todo lo que me rodea. Ese es el gran beneficio que he obtenido”.

Un enriquecimiento personal resultado, en gran medida, de la heterogeneidad del alumnado del IADG: “Haber compartido clase con personas de otras nacionalidades ha sido un gran privilegio del que me siento muy satisfecho. Muchas veces creemos que España y Europa son el centro del mundo, pero cuando un grupo como el del IADG se reúne, te das cuenta de la necedad que supone pensar así, y de que el mundo es más grande de lo que creías”.

Una diversidad manifiesta no sólo en los lugares de origen de sus compañeros, sino en sus experiencias profesionales y formación. “Limitar a determinados perfiles profesionales o personales un máster como este me parece un error. Es más, creo que este máster es idóneo para todos aquellos que tengan alguna inquietud sobre el funcionamiento del mundo que nos rodea”.

Alumnos del Instituto Atlantico de Gobierno Viaje Cadiz

Gonzalo destaca al profesorado como otro de los valores de este programa de posgrado. Figuras como la del embajador Javier Rupérez, responsable de la materia Gobernanza e Instituciones Internacionales, que acompañó a los alumnos durante su viaje a Cádiz: “Haber tenido la oportunidad de compartir tantos días con una persona de semejante envergadura intelectual y humana ha supuesto para mí un privilegio que difícilmente podré olvidar. Si algo me gustaría en esta vida es parecerme un poco a él.”

En cuanto a las enseñanzas obtenidas este curso, Cabello de los Cobos, señala la importancia y el valor de la democracia constitucional, “un bien preciado y frágil que debemos defender con todos los medios a nuestro alcance. No sólo porque ha costado mucho conseguirla, sino porque además debemos ser conscientes de que sólo viviendo en democracia una persona consigue ser realmente libre”.

“Elegí ser miembro de la primera promoción del Instituto Atlántico de Gobierno y formar parte de este gran experimento, inédito en España. Y si me preguntan qué opino de esa decisión, contestaré que según me han ido las cosas hasta ahora, ha sido un acierto”.